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Patio de los Naranjos y Giralda: el patio almohade, el alminar con su campanario renacentista y los muros góticos de la Catedral

Comprender Sevilla

Historia de Sevilla: una ciudad construida por capas

Fenicios, romanos, visigodos, almohades, castellanos, comerciantes de Indias y arquitectos de dos exposiciones universales. Cada época dejó algo que todavía puedes ver al pasear.

Sevilla tiene cerca de tres mil años de historia. Fue tierra de Tartessos y enclave del comercio fenicio, Hispalis romana junto a Itálica, Isbiliya andalusí durante más de cinco siglos, ciudad castellana desde 1248, puerto de Indias en el siglo XVI y escenario de las exposiciones de 1929 y 1992. Cada etapa dejó monumentos que todavía se pueden ver.

Cronología esencial

Las fechas que conviene tener en la cabeza para entender lo que ves en la calle.

FechaQué ocurreDónde verlo hoy
Siglos VIII–VI a. C.Cultura tartésica y comercio fenicio en el bajo Guadalquivir.El tesoro del Carambolo, en el Museo Arqueológico.
206 a. C.Escipión funda Itálica, a pocos kilómetros de la actual Sevilla.Itálica.
Siglo I a. C.Hispalis se convierte en colonia romana.Las columnas de la Alameda y el Antiquarium de las Setas.
Siglos VI–VIISevilla visigoda: los obispos Leandro e Isidoro.Pocas huellas visibles; su memoria sigue viva en la ciudad.
712Conquista musulmana: nace Isbiliya.La muralla y el trazado de muchas calles.
1172–1198Los almohades levantan la gran mezquita y su alminar.La Giralda y el Patio de los Naranjos.
1220–1221Se construye la torre albarrana junto al río.La Torre del Oro.
1248Fernando III conquista la ciudad para Castilla.Su sepulcro en la Catedral.
Hacia 1364Pedro I levanta su palacio mudéjar.El Real Alcázar.
Siglo XV–1506Se construye la Catedral gótica sobre la mezquita.La Catedral.
1503Se crea la Casa de la Contratación: monopolio del comercio con América.El Alcázar y el Archivo de Indias.
1519–1522Sale de Sevilla la expedición de Magallanes; Elcano completa la primera vuelta al mundo.El Arenal y la orilla del río.
1649Una epidemia de peste se lleva a buena parte de la población.El fin de una época de esplendor.
1717La Casa de la Contratación se traslada a Cádiz.Cádiz, heredera del comercio.
1847Nace la Feria de Abril como feria de ganado.La Feria de Abril.
1929Exposición Iberoamericana.La Plaza de España y el parque de María Luisa.
1992Exposición Universal en la isla de la Cartuja.Los puentes y pabellones de la Cartuja.
2011Se inauguran las Setas de la Encarnación.La Sevilla alternativa.

Los orígenes: Tartessos y los fenicios

Mucho antes de que existiera Sevilla, el bajo Guadalquivir era una tierra rica en metales, ganado y agricultura. Allí floreció la cultura que los griegos llamaron Tartessos, famosa en la Antigüedad por su riqueza. Los fenicios, grandes comerciantes del Mediterráneo, llegaron atraídos por la plata y el cobre de la región y dejaron su huella en objetos, templos y costumbres.

El símbolo de esa época es el tesoro del Carambolo, un conjunto de joyas de oro hallado en 1958 en un cerro de Camas, junto a Sevilla. Se expone en el Museo Arqueológico de la ciudad y resume bien lo que era esta tierra: un cruce de caminos entre lo local y lo que llegaba por mar. Esa idea —Sevilla como puerto y lugar de mezcla— recorre toda su historia.

Joyas de oro tartésicas en una vitrina, de inspiración en el tesoro del Carambolo

Hispalis e Itálica: la Sevilla romana

Los romanos llegaron en plena guerra contra Cartago. En el año 206 antes de Cristo, Escipión fundó Itálica para asentar a sus soldados heridos, a pocos kilómetros de la ciudad. Itálica sería la patria de dos emperadores, Trajano y Adriano, y hoy es uno de los grandes conjuntos arqueológicos de España.

Mientras tanto, el asentamiento junto al río creció como Hispalis, un puerto fluvial que en el siglo I antes de Cristo recibió el rango de colonia. De aquella ciudad quedan restos en el subsuelo, como los que se muestran bajo las Setas, y dos columnas de un templo romano que en el siglo XVI se trasladaron a la Alameda de Hércules. Hispalis ya tenía el papel que Sevilla repetiría durante siglos: salida al mar de la riqueza del valle.

Anfiteatro romano de Itálica, junto a Sevilla

La Sevilla visigoda

Tras la caída del Imperio romano, Sevilla fue una de las ciudades principales de la Hispania visigoda. Su nombre en esa época está unido a dos hermanos obispos: Leandro, que impulsó la conversión del reino al catolicismo, e Isidoro, autor de las «Etimologías», una enciclopedia que se leyó en toda Europa durante la Edad Media.

De aquellos siglos quedan pocos edificios visibles, pero la ciudad los recuerda: San Isidoro y San Leandro dan nombre a iglesias, calles y conventos del centro, y la Iglesia de Sevilla los venera como patronos junto a las santas Justa y Rufina, alfareras de Triana martirizadas en época romana.

Isbiliya: cinco siglos de Sevilla andalusí

En el año 712 la ciudad pasó a manos musulmanas y se convirtió en Isbiliya, una de las grandes ciudades de al-Ándalus. Durante más de cinco siglos fue capital de un reino de taifa con poetas como el rey al-Mutamid, sede de los almorávides y, sobre todo, capital de los almohades, que la transformaron.

A los almohades se debe buena parte de lo que hoy asociamos con Sevilla: la gran mezquita, de la que se conserva el Patio de los Naranjos, y su alminar, la actual Giralda; la ampliación de la muralla; los palacios que están en el origen del Alcázar y la Torre del Oro, que vigilaba el puerto. También heredamos de ellos el trazado de calles estrechas y quebradas del centro, pensado para dar sombra.

Si te interesan los personajes de esta etapa, algunas de sus historias —como la de al-Mutamid y la poeta Itimad— se cuentan en la ruta de historias y leyendas de Sevilla.

Torre del Oro y el paseo junto al Guadalquivir en un día soleado

1248: la Sevilla castellana

En noviembre de 1248, tras un largo asedio, Fernando III de Castilla entró en Sevilla. La ciudad se repobló con gentes del norte y se organizó en parroquias, muchas levantadas sobre antiguas mezquitas: de ahí el origen de tantas iglesias y plazas del centro. La gran mezquita se consagró como catedral y siguió en uso hasta que, a comienzos del siglo XV, el cabildo decidió construir un templo nuevo.

Esa nueva Catedral gótica, terminada en 1506, es una de las mayores del mundo y conserva la Giralda como campanario. Antes, hacia 1364, el rey Pedro I había levantado en el Alcázar un palacio con artesanos mudéjares, que mezcla la tradición andalusí con el poder de un rey cristiano. Esa mezcla —arte islámico al servicio de Castilla— es una de las claves para entender la ciudad.

Nave central gótica de la Catedral de Sevilla

Puerto de Indias: el siglo de oro de Sevilla

Tras los viajes de Colón, la Corona eligió Sevilla como puerta única del comercio con América. En 1503 se creó la Casa de la Contratación, instalada en el Alcázar, que controlaba barcos, mercancías, pasajeros y la plata que llegaba de las Indias. La ciudad se convirtió en una de las más ricas y pobladas de Europa, llena de banqueros, comerciantes, artistas y buscavidas de todo el continente.

De aquí partió en 1519 la expedición de Magallanes, de la que regresó en 1522 Juan Sebastián Elcano tras completar la primera vuelta al mundo. Del siglo XVI y XVII son también buena parte de las iglesias barrocas, las casas-palacio y la gran pintura sevillana de Murillo, Zurbarán o Velázquez, que nació aquí. Cervantes vivió en la ciudad y la retrató en sus novelas. Para entender la escala de aquel comercio, nada mejor que el Archivo de Indias, que guarda su memoria escrita.

Galería del Archivo de Indias con estanterías de madera y suelo de mármol

Peste, crisis y traslado a Cádiz

El esplendor tuvo un final brusco. En 1649 una epidemia de peste se llevó a buena parte de la población y la ciudad nunca recuperó del todo su pulso. A la vez, el Guadalquivir se volvía cada vez más difícil de navegar para los barcos grandes, y el comercio fue desplazándose hacia la bahía de Cádiz.

En 1717 la Casa de la Contratación se trasladó oficialmente a Cádiz. Sevilla perdió el monopolio, pero no su riqueza artística: el siglo XVIII dejó edificios tan monumentales como la antigua Real Fábrica de Tabacos, hoy sede de la Universidad, y la plaza de toros de la Maestranza.

Tabaco, viajeros románticos y fiestas

En el siglo XIX, los viajeros románticos convirtieron Sevilla en un mito: la ciudad de las cigarreras de la Fábrica de Tabacos, de los toreros, del flamenco y de los patios. De ese imaginario salió Carmen, la novela de Mérimée que Bizet convirtió en ópera. Es también el siglo en que se abrió el puente de Triana (1852), se derribaron conventos para abrir plazas y nació, en 1847, la Feria de Abril.

La Semana Santa, con raíces mucho más antiguas, adquirió en esa época buena parte de la forma en que hoy la conocemos. Te lo contamos en nuestras guías de la Semana Santa y la Feria de Abril.

1929 y 1992: dos exposiciones que cambiaron la ciudad

En el siglo XX Sevilla se reinventó dos veces con dos exposiciones. La Exposición Iberoamericana de 1929 transformó el sur de la ciudad: el parque de María Luisa, la Plaza de España de Aníbal González, la plaza de América y decenas de pabellones que hoy son museos, consulados o facultades. Su estilo regionalista, con ladrillo y cerámica, definió la imagen de la Sevilla moderna.

La Exposición Universal de 1992 se celebró en la isla de la Cartuja, junto al monasterio donde se alojó Colón. Trajo nuevos puentes sobre el Guadalquivir, la estación de Santa Justa, el tren de alta velocidad a Madrid y un salto en infraestructuras que todavía se nota.

El puente del Alamillo, construido para la Exposición Universal de 1992

La Sevilla de hoy

En 1987 la UNESCO declaró Patrimonio Mundial la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias. En 2011 se inauguraron las Setas de la Encarnación, símbolo de una ciudad que mezcla patrimonio y arquitectura contemporánea. Hoy Sevilla es la capital de Andalucía, una ciudad universitaria y uno de los destinos más visitados de España.

Lo fascinante es que todas esas capas conviven en un mismo paseo: una columna romana, un alminar almohade, un palacio mudéjar, una catedral gótica, una iglesia barroca, una plaza del siglo XIX y una estructura del siglo XXI. Saber leerlas es lo que convierte un paseo en una visita.

Las Setas de la Encarnación sobre la plaza, con edificios de colores
Arcos mudéjares y alberca del Patio de las Doncellas, Real Alcázar

Visita guiada de María

Alcázar, Catedral y Santa Cruz

Tres lugares que resumen buena parte de esta historia, contados en el orden en que se construyeron.

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Preguntas frecuentes

¿Quién fundó Sevilla?

No hay una fundación única. El lugar estuvo habitado desde época tartésica y los fenicios comerciaron en la zona; la ciudad romana, Hispalis, es el antecedente directo de la actual. La leyenda atribuye su fundación a Hércules.

¿Cuánto tiempo fue Sevilla musulmana?

Algo más de cinco siglos, desde el año 712 hasta la conquista de Fernando III en 1248.

¿Por qué fue tan importante Sevilla en el siglo XVI?

Porque tuvo el monopolio del comercio con América a través de la Casa de la Contratación, creada en 1503. Todo lo que iba o venía de las Indias pasaba por su puerto.

¿Qué monumentos resumen mejor su historia?

La Giralda y el Patio de los Naranjos (almohades), el Real Alcázar (mudéjar), la Catedral (gótica), el Archivo de Indias (el comercio americano) y la Plaza de España (1929).

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