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Patio de inspiración palaciega sevillana con columnas de mármol, arcos y azulejos, para la Ruta de los Palacios de Sevilla

Visita privada · Casas-palacio

Ruta de los Palacios de Sevilla: la ciudad detrás de los patios

Casa de Pilatos, el Palacio de las Dueñas y el de la Condesa de Lebrija: tres casas habitadas durante siglos que cuentan otra Sevilla monumental, más íntima y menos obvia que la de los grandes iconos.

Modalidad
Privada: solo vuestro grupo
Zona
Centro histórico, entre San Esteban, San Juan de la Palma y la calle Cuna

Otra Sevilla monumental

El Alcázar y la Catedral explican el poder: el del rey y el de la Iglesia. Las casas-palacio explican otra cosa, igual de sevillana: cómo vivía la nobleza de la ciudad que controlaba el comercio con América. Detrás de una fachada sobria aparece un patio con columnas, fuentes y azulejos, y alrededor de él se organiza toda la vida de la casa.

En estas casas se mezcla lo que en otros lugares se separa: yeserías mudéjares, arcos góticos, mármoles italianos y esculturas clásicas. Esa mezcla es el estilo que hoy reconocemos como sevillano. Y hay un detalle que las hace especiales: siguen siendo casas, con sus colecciones, sus jardines y la huella de las familias que las habitaron.

Tres casas, tres historias

  1. Casa de Pilatos

    La comenzaron a finales del siglo XV Pedro Enríquez y Catalina de Ribera, y la amplió su hijo Fadrique Enríquez de Ribera, primer marqués de Tarifa, a la vuelta de su viaje a Tierra Santa. Reúne yeserías mudéjares, balaustradas góticas y esculturas clásicas, y guarda uno de los conjuntos de azulejos más extraordinarios de Sevilla.

    La tradición relaciona la casa con el vía crucis que partía de aquí hacia la Cruz del Campo, y de ahí le viene el nombre popular con el que la conoce toda la ciudad.

    Patio renacentista y mudéjar con yeserías, balaustrada gótica y azulejos, de inspiración en la Casa de Pilatos
  2. Palacio de las Dueñas

    Una casa de los siglos XV y XVI, con patios, jardín y huerta, vinculada desde hace siglos a la Casa de Alba y abierta al público desde 2016. En ella nació Antonio Machado, hijo del administrador del palacio, que la recordaría en sus versos: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, / y un huerto claro donde madura el limonero».

    Recorrerla es entender la diferencia entre un monumento y una casa: los objetos, los retratos y los rincones cuentan historias familiares, no solo estilos artísticos.

    Limonero en el jardín de una casa-palacio sevillana, de inspiración en el Palacio de las Dueñas
  3. Palacio de la Condesa de Lebrija

    A comienzos del siglo XX, Regla Manjón, condesa de Lebrija, convirtió esta casa de la calle Cuna en el reflejo de su pasión por la arqueología. Su planta baja está pavimentada con mosaicos romanos procedentes en buena parte de Itálica, y la casa reúne cerámica, vidrio y piezas antiguas junto a azulejería y artesonados.

    Es la mejor prueba de que en Sevilla la historia no solo se colecciona: también se pisa.

    Mosaico romano en el suelo de un patio palaciego sevillano, de inspiración en el Palacio de Lebrija

Un ejemplo de recorrido

  1. Casa de PilatosEl palacio más amplio y la mejor introducción al estilo sevillano.
  2. Palacio de las DueñasPatios, jardín y la casa donde nació Antonio Machado.
  3. Palacio de la Condesa de LebrijaMosaicos romanos y colecciones en una casa del siglo XVI.

Recorrido orientativo. El orden depende de los horarios y las entradas de cada palacio, que María confirma al preparar la visita.

Para quién es esta ruta

Funciona especialmente bien si ya has visto el Alcázar y la Catedral —o los tienes reservados— y quieres entender la vida doméstica de la nobleza sevillana. También si te interesan el arte decorativo, la azulejería y la arquitectura, y en días de mucho calor o de lluvia, porque buena parte del recorrido transcurre en interiores y patios.

Si es tu primera visita a Sevilla, empieza por Alcázar, Catedral y Santa Cruz y deja los palacios para el segundo día. Para situar cada casa en su época, te ayudará nuestra historia de Sevilla.

Antes de ir

  • EntradasCada palacio tiene su propia entrada y su horario. Al preparar la propuesta, María te explica cómo se gestionan.
  • RitmoSon tres interiores en una misma jornada: conviene no sumar otro gran monumento ese mismo día.
  • Para situarlosNuestra guía de monumentos de Sevilla te ayuda a encajar los palacios en el conjunto de la ciudad.

¿Entramos en los palacios?

Cuéntale a María cuándo venís y cuántos sois; te propondrá el orden de la ruta y te explicará cómo se organizan las entradas.

Consultar esta visita con María

Preguntas frecuentes

¿Qué palacios se visitan?

Casa de Pilatos, el Palacio de las Dueñas y el Palacio de la Condesa de Lebrija, tres casas-palacio del centro histórico que se recorren a pie.

¿Las entradas están incluidas?

Cada palacio tiene su propia entrada. Al preparar la propuesta, María te explica cómo se organizan y qué incluye exactamente la visita.

¿Es lo mismo que visitar el Real Alcázar?

No. El Real Alcázar es un palacio real; esta ruta se centra en casas nobiliarias habitadas durante siglos, con otra escala y otra forma de vida.

¿Cuánto cuesta una visita privada con guía en Sevilla?

Depende de la duración, del número de personas y de si el recorrido incluye monumentos con entrada. Escríbele a María con tu fecha y el tamaño del grupo: te responderá con una propuesta y su precio antes de confirmar nada.

¿La visita es privada?

Sí. Solo vuestro grupo y María, con el ritmo, las pausas y las preguntas que queráis.

¿Hablamos de tu visita?

Cuéntale a María cuándo venís, cuántos sois y qué os interesa. Te responderá con una propuesta clara.

Consultar esta visita con María